En abril se observó una alta volatilidad de los precios del petróleo que estuvieron al vaivén de los avances y retrocesos en las conversaciones entre Irán y Estados Unidos. Dólar norteamericano se debilitó frente a pares del G7 y monedas de América Latina pese a mayor probabilidad de aumentos en tasa de la Reserva Federal en 2027. Apreciación del peso fue contenida por compras de dólares de Hacienda.
Abril se caracterizó por una elevada volatilidad en el mercado de petróleo, con el conflicto en Medio Oriente dominando la dinámica, pero con una narrativa distinta a la de en marzo. En lugar de una escalada sostenida, el mes estuvo marcado por avances y retrocesos en el frente diplomático, lo que generó movimientos significativos en los mercados energéticos, con la referencia Brent llegando a superar los USD126 por barril, su nivel más alto desde la invasión de Rusia a Ucrania en 2022, antes de moderarse hacia niveles de USD114 al cierre del mes. Abril inició con señales de alivio tras declaraciones de D. Trump sugiriendo una posible retirada de Irán, lo que llevó al Brent a retroceder hacia los USD100 por barril. Sin embargo, estas expectativas se disiparon ante nuevas amenazas de D. Trump, quien advirtió con destruir “toda la civilización iraní” si Teherán no accedía a sus exigencias, impulsando nuevamente los precios por encima de los USD116. El punto de inflexión más relevante se dio el 7 de abril, cuando se anunció un cese al fuego de dos semanas junto con una supuesta reapertura del Estrecho de Ormuz, lo que provocó una caída superior a 15% en el Brent hasta niveles cercanos a USD93. No obstante, este alivio fue transitorio. Irán mantuvo un control estricto del tránsito marítimo lo que mantuvo los flujos muy por debajo de los niveles previos al conflicto. En paralelo, las negociaciones celebradas en Islamabad a mediados de mes fracasaron tras no llegar a acuerdos, evidenciando diferencias en torno al programa nuclear iraní, en especial a las exigencias de desmantelamiento y cese del enriquecimiento de uranio por parte de Estados Unidos.
Tras este resultado, Estados Unidos intensificó la presión mediante un bloqueo naval del Estrecho de Ormuz, restringiendo el tránsito hacia y desde puertos iraníes. A partir de ese momento, el mercado alternó entre episodios de mayor optimismo por señales puntuales de diálogo y nuevos eventos de tensión, reflejados en la reimposición de restricciones por parte de Irán, ataques a embarcaciones comerciales, interceptaciones de buques por parte de la Armada estadounidense y el despliegue de minas en la zona. Hacia el cierre del mes, el conflicto entró en un punto muerto. Si bien el presidente Trump prorrogó el cese al fuego de manera indefinida, dejó claro que el bloqueo se mantendría hasta alcanzar un acuerdo integral. En este contexto, una segunda ronda de negociaciones fue cancelada por parte de Estados Unidos tras considerar insuficiente la propuesta iraní, mientras que desde Teherán se reiteró la negativa a negociar bajo condiciones de presión. Así, abril concluyó con un mercado aún tensionado. Con este panorama, si bien el mercado de futuros reafirmó su expectativa de estabilidad en tasa de la Reserva Federal (Fed) en 2026, a diferencia de marzo, en abril empezó a ganar tracción la posibilidad que la Fed eleve sus tasas en 2027 con una probabilidad cercana a 10% de ajustes en enero o marzo de 2027. En marzo, esa probabilidad era cero. Pese a ello, el dólar norteamericano registró una depreciación de 2.0% frente a sus pares del G7 y de 3% en promedio frente a las monedas de la región.
En el escenario local, la tasa de cambio pasó de un cierre de $3,675 en marzo a uno de $3,634 en abril. Con esto, la apreciación mensual del peso colombiano frente al dólar fue de apenas 1.1%, la más baja de América Latina, en medio de las compras de dólares realizadas por el Ministerio de Hacienda en lo corrido del mes. En efecto, en abril, registros conocidos por Investigaciones Económicas muestran que Hacienda habría ejecutado compras de dólares por más de USD2,300 M, dados los mínimos históricos que alcanzó la tasa de cambio a mitad de mes cuando rompió a la baja la barrera de los $3,600. Así, la apreciación del peso fue contenida, en parte, por el accionar de Hacienda en medio de sus operaciones de manejo de deuda y el cierre del TRS.
Por su parte, en abril, el cambio en las expectativas de los resultados electorales también impactó la dinámica de la tasa de cambio. En particular, si bien las encuestas siguen mostrando una candidatura de I. Cepeda sólida para primera y segunda vuelta presidencial, la diferencia entre A. De La Espriella y P. Valencia volvió a acotarse dejando en incertidumbre cuál de los dos candidatos pasaría a una eventual segunda vuelta, cuando a finales de marzo P. Valencia parecía tomar algo de delantera. Por lo tanto, la incertidumbre electoral permanece intacta.
Perspectiva: La evolución de la guerra en Medio Oriente y de las elecciones locales serán clave para la dinámica de la moneda local, así como la reacción de los operadores a la decisión de tasas del Banco de la República a finales de abril. |
|
| Indicadores | | Indicador | Abr 30 | May 04 | %Var | | TRM | $ 3,621.86 | $ 3,637.51 | 0.4% | | Apertura Dólar | $ 3,615.00 | $ 3,620.10 | 0.1% | | Cierre Dólar | $ 3,627.89 | $ 3,634.30 | 0.2% | | Mínimo Dólar | $ 3,609.00 | $ 3,615.00 | 0.2% | | Máximo Dólar | $ 3,639.00 | $ 3,656.50 | 0.5% |
|